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De pitos y flautas

Todos hemos asistido a la pitada generalizada el día de la final del campeonato de copa en Barcelona, habrá muchos análisis y muchos de ellos los harán aquellos «vociferos» a los que les encanta rasgarse las vestiduras mientras gritan ¡sedición!..
Pero el problema de fondo es otro, no puedo imaginarme que nadie sea capaz de recular que lo importante es encontrar las razones no criminalizar los hechos.

El problema de fondo es que los ciudadanos vasquistas y catalanistas viven desde hace tiempo, sumergidos en un circulo vicioso que se ha ido dibujando alrededor de la degradante democracia Española.
Esto es tan sencillo como que un día apruebas por referéndum un estatuto nuevo para tu región/nacionalidad y el mismo es pasado a unos señores, alguno afiliado al PP, que forman el tribunal constitucional que interpretan y esto es importante, interpretan, porque una ley es en sí enormemente interpretable cuando toca preceptos subjetivos sobre que es nación o no, o sobre competencias propias y del estado, para entendernos decir si Cataluña es nación o no es subjetivo según que implique para ti esa palabra, de hecho en la constitución Cataluña es una nacionalidad histórica.

Bueno a lo que íbamos, pasamos el estatuto por el pasapures de los señores del PP/TC y de ahí sacamos algo descafeinado que NO es lo que ha votado la gente, ¿que puedes hacer al día siguiente?, según Mariano Rajoy aguantarte, y te aguantas.

Mientras te aguantas te organizas para poder votar un referéndum que te permita no seguir sometido a esa jurisdicción PP/TC y convertirte en un estado de derecho pleno, pues zas.. en toda la boca, esta prohibido votar, como diría aquel «te jodes y bailas», pues bien votas de forma clandestina, te aguantas y van dos.

Luego llega Don Felipe, y se hace rey sin un solo voto, hereda una jefatura de un estado del que no te dejan NO formar parte y encima te lo meten en la final de copa, es decir al hombre que no tiene mas atribuciones que la «bon vivant», hay que darle presencia en un evento deportivo de alto nivel para que presida, ese hombre que encarna todo lo que tienes que aguantar, y encima te ponen el himno de ese país y de ese rey que NO es el tuyo, y entonces saltas, y todo, en serio TODO lo violento, iracundo, infame, alocado, soez, salvaje y bárbaro que haces es silbar, que es todo aquello que puedes hacer.

Luego los «NO nacionalistas» (esto es de caerse) se rasgan las vestiduras en los medios con frases variopintas, buscando donde meter la mano, no saben si ametrallar a los clubes con multas por doquier o proceder a «enchironar» a 4 al azar para dar ejemplo.

Eso si de buscar las razones por las que se produce una pitada a símbolos de un estado no hay ni una sola mente ocupada en toda la españolidad. Es el «modus operandi» del chef Rajoy, hacer como si nada y dejar que se engorde la salsa.

Un abrazo a esos silbantes valientes!

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